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Cúpula / Un capo abatido no confiesa

Columna publicada el martes 24 de febrero de 2026

UN MISTERIO EL CRECIMIENTO EXPONENCIAL.

Después de los míticos capos del Cártel de Sinaloa, léase Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada García, el tercer barón más poderoso del crimen organizado era Nemesio Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’.

Analistas nacionales aún desconocen las causas que impulsaron el crecimiento exponencial del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

En un plazo relativamente corto construyó una estructura en la mayoría de estados y a nivel internacional escaló como una organización global con intereses en una veintena de países.

Aún hoy es inexplicable la forma en que ‘El Mencho’ se expandió a la mitad del orbe.

Aunque en años recientes tuvo el apoyo de las triadas chinas, mafias que controlan el contrabando mundial, una década antes ya ocupaba un lugar preponderante.

Tal vez ahora que el legendario narcotraficante murió podamos conocer la verdadera historia.

Qué grupos políticos y empresariales de México e incluso transnacionales apuntalaron el crecimiento del Cártel Jalisco.

EL MITO DE LA SOBERANÍA.

Sin embargo en este momento es importante subrayar que el abatimiento del capo fue producto de una operación que se dictó desde Washington.

No fue una decisión tomada en palacio nacional.

Fue un ejercicio conjunto en el que participaron agencias estadounidenses coordinadas por una nueva oficina llamada “Joint Interagency Task Force-Counter Cartel”, Fuerza de Tarea Conjunta Interinstitucional Anti-Cártel, un grupo de élite integrado por militares abocados a capturar jefes del narcotráfico.

El gobierno mexicano se encuentra en un estado de “hipotermia”.

Esto representa un grado de congelación cuando un cuerpo no se puede recuperar por sí mismo.

Por eso inevitablemente se requiere una injerencia extranjera.

UN CAPO ABATIDO NO CONFIESA.

A unas horas del deceso de Oseguera la suspicacia es inevitable.

De capturarse con vida habría sido extraditado a Estados Unidos.

Pero a la cúpula mexicana no le convenía lo que pudiera confesar al Departamento de Justicia.

‘El Mencho’ tenía los nombres y evidencias de pagos millonarios a altos miembros de la narcopolítica: gobernadores, militares de alto rango, senadores, líderes sindicales y presidentes municipales que cobraron en la nómina del Cártel Jalisco.

Las delaciones del capo hubieran causado un terremoto, un derrumbe político.

Por esa razón su abatimiento fue muy conveniente.

GARCÍA HARFUCH, EL GRAN BENEFICIADO DE LA RELACIÓN BILATERAL.

México no puede controlar los monstruos que genera.

Tienen que llegar agencias estadounidenses y jueces de Nueva York a someterlos.

Este escenario es desolador, sin embargo, pese a que estamos en un Estado fallido sometido a directrices extranjeras existe un elemento que puede ofrecer una perspectiva alentadora.

En el marco de la nueva relación binacional el operador de confianza -tanto en México como en Estados Unidos-, es el Secretario de Seguridad Omar García Harfuch.

Estamos ante un proyecto en construcción.

México debe encontrar un punto intermedio, el equilibrio.

El país no puede seguir hundido en una vorágine de violencia extrema, pero tampoco puede maniatarse a los designios de Washington.

El operativo para capturar a Nemesio Oseguera que terminó en su abatimiento ubica a García Harfuch como el alfil que puede conciliar los intereses de ambas naciones y esto lo coloca en la antesala de palacio nacional.

cupula99@yahoo.com

 


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