Cúpula / Riestra reconsidera alianzas impresentables
Columna publicada el lunes 9 de febrero de 2026 en el portal Periódico Central.
El análisis nacional revela que los partidos de oposición están sumergidos en una profunda crisis.
Américo Villarreal en Tamaulipas, Rocha Moya de Sinaloa, Rocío Nahle en Veracruz o Layda Sansores en Campeche han llevado a sus entidades a grados de extrema ingobernabilidad.
En otras condiciones los mandatarios estatales serían destituidos por los congresos locales.
Pero en el México actual la ingobernabilidad se ha normalizado.
No importan las expresiones de cientos de miles de ciudadanos, Rocha continúa al frente del gobierno de Sinaloa y Layda es inamovible en Campeche.
De manera paralela a esta crisis también es evidente la incapacidad de los partidos de oposición que están doblegados ante Morena.
En Tamaulipas o Veracruz no se asoman figuras de otros partidos que puedan disputar la gubernatura.
Y lo mismo sucede en Oaxaca o Guerrero donde la anarquía es absoluta.
En Puebla una figura mantiene una postura propia de oposición.
Se trata de una voz incómoda e irritante para algunos; insolente para otros.
Pero esa es la función de Mario Riestra Piña.
Cuando vemos entidades donde la oposición es un cero a la izquierda, se valoran las voces que todavía defienden la pluralidad.
Aún vivimos en una incipiente democracia.
Y aunque está a la vista la tentación de un partido hegemónico que gobierne por décadas, la realidad nos muestra que la evolución de una nación va de la mano con su desarrollo democrático.
En Puebla el PRI es una oposición tipo helado Mordisko, muy agradable, pero congelada.
En ocasiones Movimiento Ciudadano (MC) saca la casta a través de la diputada local Fedrah Isabel Suriano Corrales, pero en otras son evidentes los acuerdos bajo la mesa con la cúpula de Morena.
En el estado solo una voz representa a la oposición.
Mario Riestra Piña es la figura que exacerba los ánimos.
Pero, repetimos esa es su función.
En toda entidad la oposición debería tener mayor presencia.
Es la pluralidad a la que debemos aspirar.
En días recientes Riestra dio muestras de madurez y sensatez cuando declaró que el panismo está reconsiderando incluir a una figura -tan corrupta como impresentable-, que ya se perfilaba como una de sus candidatas.
Recular ante semejante aberración es un acto de sentido común.
Se ha demostrado que la sociedad castiga esas alianzas incongruentes que solamente llevan a la pérdida de identidad ideológica.
Para los ciudadanos esas coaliciones son un jugador que lleva el logotipo del América y en la espalda el de Cruz Azul.
La historia reciente demuestra que los grandes grupos sociales rechazan esas fórmulas híbridas.
Y lo que es igualmente grave.
Los partidos pierden esencia ideológica e identidad.
El pragmatismo de revolver agua y aceite no ha funcionado.
Ojalá Mario Riestra Piña y el comité que encabeza reconsideren la aberrante propuesta de Luis Carlos Ugalde Ramírez de crear un coctel multicolor rumbo a la contienda de 2027.
Pero sobre todo que no caiga en el juego de resucitar corrompidas figuras que nada le aportarán al panismo, ni a la democracia poblana.
Son polvos de aquellos deshonestos lodos que ahora tratan de resurgir.
El albiazul ya tuvo una amarga experiencia con Enrique Cárdenas Sánchez quien surgió en medio de una gran expectación.
En Cúpula desde el primer momento lo adelantamos.
No es un panista, es un académico resentido porque Morena no lo incluyó y en berrinche se fue al PAN.
Finalmente quedó fuera del juego, renegando del apoyo que el panismo le brindó.
Es lo que sucede cuando incluyen a figuras oportunistas que no tienen afinidad, ni compromiso ideológico.
De la misma forma ahora en 2026 deben evitar la propuesta de resucitar cadáveres corruptos.
cupula99@yahoo.com
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