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Cúpula / En política los inventos se revierten.

Columna publicada el lunes 10 de agosto de 2026 en el portal Periódico Central.

Por si los temas centrales de la administración pública como el Cablebús y el Polo de Desarrollo de Economía Circular de San José Chiapa no causaran suficiente agitación social, surgen otras polémicas que encienden la vida pública de Puebla.

En unas semanas Acatlán de Osorio pasó de unas pequeñas brasas en la pradera a un incendio con consecuencias aún impredecibles y días después un podcast desató la irritación de amplios sectores sociales, no solo en Puebla, sino en todo el país.

Ambos temas tienen un mismo origen y causa.

Se trata de personas ajenas al ejercicio público a quienes en momentos de ligereza les entregaron encomiendas para las que nunca estuvieron preparadas.

En política los inventos se revierten.

Nos referimos a ocurrencias como entregar una presidencia municipal a Guadalupe Bárcenas, quien ni remotamente estaba preparada para desempeñar esa responsabilidad y lo primero que hizo fue caer en nepotismo, excesos administrativos y pasiones personales.

Es el mismo caso de entregarles diputaciones a figuras como Nayeli Salvatori y Elvia Graciela “Grace” Palomares.

El problema no son ellas, sino que son el reflejo de excesos por parte de la cúpula política.

Utilizar un podcast público para hacer comentarios banales como jovencitas en una pijamada no corresponde a la madurez que deberían tener dos legisladoras.

Guadalupe Bárcenas, Nayeli Salvatori y Grace Palomares fueron inventos, ocurrencias políticas y las consecuencias están a la vista.

Esa fue la primera parte del problema, entregarles responsabilidades públicas.

La segunda parte es que no saben cómo resolver las crisis.

Después de la ola nacional que desató el podcast, la indignación social aumentó cuando se conocieron los ingresos de las señoras.

Ganan cantidades que para un ciudadano que viaja en Ruta son descomunales y solo por ostentarse como rostros de Morena, porque su labor legislativa es nula.

El caso de Hilda Salvatori muestra la falta de sensibilidad de Luis Antonio Godina quien de hecho sostiene a la polémica funcionaria con uno de los sueldos más altos del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado de Puebla, (ISSSTEP).

Algunos políticos piensan que los problemas van a desaparecer por sí solos o se van a esfumar, cuando en la realidad sucede todo lo contrario.

Todavía no acaban de entender el concepto de bola de nieve y este tipo de episodios continuarán.

Vamos a otro invento de la temporada.

JULIO ALFREDO REÚNE A CIENTOS… PERO EN SU CONTRA

Se trata de un fenómeno inusual.

Todo agente o aspirante a un cargo de elección popular tiene simpatizantes, pero también detractores.

En el ejercicio de la política es natural y normal.

Pero cuando los inconformes, los adversarios son una abrumadora mayoría nos habla del terrible ambiente que rodea al suspirante.

Esto es lo que sucede con las pretensiones de Julio Alfredo García, Secretario General del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud en su sección 25 de Puebla, quien busca la presidencia municipal de Tehuacán.

Y los primeros que truenan en su contra son precisamente los trabajadores de nosocomios.

Una enfermera con 15 años de antigüedad refiere:

“Siempre que hemos buscado a Julio Alfredo es muy bueno para prometer, pero muy malo para cumplir; de todo lo que dice hay que creerle el uno por ciento. Por el Hospital General El Riego jamás ha hecho algo”.

Una doctora del Hospital de la Mujer señala:

“Lo conozco desde que era jovencito, siempre fue muy problemático, muchos conflictos. Entró a intendencia del hospital El Riego y después se fue a Puebla. Como líder nunca ha trabajado por la gente del sector salud”.

Entre los grandes sectores del electorado Julio Alfredo es un desconocido, pero la reacción tortuosa es con el gremio que dice encabezar.

El 98 por ciento de la población no lo conoce y el 2 por ciento que lo conoce, jamás votaría por él.

LA SOMBRA DE MARÍN.

La versión, el trascendido de que el ex gobernador Mario Marín Torres opera desde su crujía en el Penal Federal del Altiplano en Almoloya de Juárez parece un relato fantasioso, pero hay indicios que muestran lo contrario.

El caso de Julio Alfredo García puede ser una prueba de ello.

El líder sindical jamás movió un dedo por Tehuacán, su ciudad natal, pero hace unos meses sintió amor por el terruño y regresó para buscar la alcaldía.

Una versión fundamentada asegura que el tío Sam, operador de Casa Aguayo, lo está impulsando para colocarlo en la boleta electoral.

Y es que precisamente en los días de agosto de 2024 cuando Mario Marín salió del reclusorio, Julio Alfredo fue parte de la comitiva que acudió a su domicilio para la salutación.

La cercanía y afecto entre ambos personajes está fuera de discusión.

García es ejemplo de un marinismo resucitado que planea –como en sus mejores tiempo–, tomar por asalto todas las posiciones, pero que simplemente ya no convence a los ciudadanos de Puebla.

cupula99@yahoo.com

 


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